el hombre que no quería prender la luz.

Habia una vez un hombre que no quería prender la luz.

Pasaba sus noches en silencio, imaginando figuras en la oscuridad, jugando con el movimiento de las sombras proyectadas por la luna y meditando acerca de otros hombres que sí prendían luces.

El sabía que entendía algo que los otros no, pero no sabía como convencerlos de que él estaba en lo cierto.

Un día, el hombre respiró hondo y tomó coraje. No podía explicar a los demás por qué no quería prender luces si no lo intentaba al menos una vez, si no sabía por qué los demás vivían enceguecidos por las luces artificiales.

Los dedos temblorosos se acercaron al interruptor. Sus manos transpiraban por la anticipación y el miedo.

El cuarto se iluminó a 100 watts, y el hombre que no quería prender la luz pudo ver.

Olvidó lo que sabía.

Hoy pasa las noches tirado en la cama, mirando televisión por cable.

Anuncios

  1. #1 por Wal el septiembre 7, 2009 - 22:53

    Y que decirte… maravilloso!

  2. #2 por Gustavo el septiembre 10, 2009 - 10:38

    Buenìsimo, me encantò.

A %d blogueros les gusta esto: