garfio.

Usted odia a los niños.

No a los suyos, no. A esos los quiere como los tiene que querer.

Mas bien odia la niñez.

Es de los que se quejan cuando los chicos hacen las cosas que se supone que hacen los chicos.

No importa la edad que tenga, usted se comporta como esos viejos enojados con la vida, con el ceño fruncido, casi esperando ver algo que pueda criticar.

Si tuviera a mano a Peter Pan, lo mandaría al colegio doble turno, y a hacer algún deporte los fines de semana, para que se canse y no moleste.

Lo retaría por andar volando, lo ataría con una cadena al pie de una cama y no lo dejaría hacer nada que le provocara algún tipo de irritación a usted y a su bien ganada adultez.

Anda por ahí, criticando a padres jóvenes, protestando que disciplina era la de antes, cuando se les daba un buen chirlo y a la cama sin postre.

Escudándose en la falta de conducta, usted censura todo.

Porque su problema no es que los chicos se porten mal. Su problema es que se diviertan.

En realidad les tiene bronca.

Los envidia.

Es que en algún momento se olvidó de que usted también fue chico.

Como si hubiera sufrido un Alzheimer selectivo borró de su memoria lo esencial de ser un niño.

Los chicos, cuando son felices, son ruidosos.

Juegan.

Corren.

Gritan.

Se divierten.

Hacen lío.

Y rompen cosas.

Así aprenden, como aprendió usted en su momento.

Así que la próxima, antes de mirar con espanto a algún nene que no se maneja como si estuviera en el monasterio que usted espera que sea el mundo en el que vive, recuerde como fue usted, y si no tuvo la posibilidad, recuerde como deseaba hacer lo que esos chicos que hablan a los gritos y hacen quilombo están haciendo.

Un chico que no se puede reír – sea por el motivo que sea – es una mala noticia, es el presagio un mal futuro.

Un chico que no se ríe, tiene muchas probabilidades de terminar pareciéndose a usted.

 

*Dedicado al señor que viajo el viernes en el 39 mirando torcido y despotricando en voz baja contra un grupo de chicos que iban riéndose y jugando entre ellos. Un encanto el señor. Gracias por la inspiración.

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  1. #1 por geraldinho el noviembre 9, 2009 - 11:10

    Sí, señora, muy bien dicho. Yo tengo un hijo chico y prefiero cien veces que vengan otros chicos a jugar a casa, a correr y gritar, a tener que aguantar visitas de adultos, con sus correspondientes y lánguidas conversaciones acerca de nada. Lo primero, aunque puede llegar a ser cansador, da alegría verlo; lo segundo dan ganas de morirse.

    • #2 por g. el noviembre 10, 2009 - 0:48

      es que es cansador, pero paradójicamente te deja pila.

  2. #3 por Tauro el noviembre 9, 2009 - 19:36

    Y si… claro… para abandonar el juego y someterse a la adultez hay que comenzar a rechazar o disfrutar a traves de los niños… Aunque ahora yo prefiero jugar como los adultos podemos… fantaseando!

    • #4 por g. el noviembre 10, 2009 - 0:49

      no, yo creo que esa clase de gente, la que rechaza, nunca fue chica, algo les pasó, la vida no se los permitió, sino no se entiende tanta actitud despreciable.

  3. #5 por Andy el noviembre 12, 2009 - 11:55

    En ese caso, el señor de la linea 39 es un amargado, no hay dudas. Pero (siempre hay un pero) hay veces que una viaja en el colectivo y sube alguna madre con un niño que no ´se divierte para nada, pero chilla, llora , reclama y hace unos escandaletes que dan ganas de llamar a Herodes y decirle que se olvidó uno. En esos casos, querida, y aún a riesgo de parecerme al señor de la 39, pienso que con un buen chirlo al primer berrinche, se le acababan las veleidades y los caprichos. Claro que no hay espectáculo más lindo que los chicos riendo, jugando, cantando y claro, haciendo bochinche.

    Andy, desde el rincón de las paradojas

    • #6 por g. el noviembre 12, 2009 - 12:01

      pero claro, mas que de acuerdo!
      el nene malcriado es denso, tedioso, te dan ganas de bajarte del bondi. pero el nene malcriado es producto de padres malcriados, no nos olvidemos de eso.
      no te pareces al señor del 39, la excepcion esta muy bien.

  4. #7 por cecilia el noviembre 12, 2009 - 14:04

    Yo conozco a alguien que es asi,amargado de la vida,no saben ser felices,me encanta tu relato¡besos.

    • #8 por g. el noviembre 12, 2009 - 14:07

      q bueno que andes por aca! bienvenida!

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