la inseguridad es un best seller.

Usted, que cree en la autoayuda, evidentemente es una persona muy, muy trastornada.

Es duro, pero alguien se lo tiene que decir.

La autoayuda es una de las más perversas formas de hacer dinero que ha brindado el siglo XX.

Y usted ha caído en esa trampa.

Quien sabe si por algún trauma que no pudo superar o por algún lapsus, un día vio impreso en letras de molde algo que le pareció lindo o que ya sabía pero no se animaba a admitir, y se maravilló.

La autoayuda funciona como las religiones: alguien le dice a usted lo que debe hacer, lo que debe pensar para ser feliz y usted va y se lo cree. Se cree la felicidad.

Está bien, cada uno intenta pasar por este mundo miserable como puede.

Pero no deja de ser indignante saber que  los delincuentes que escriben estas paparruchadas se están autoayudando a sí mismos gracias a los morlacos que usted y gente como usted gira a sus cuentas abultadas.

No hay mucha diferencia entre una novelita de Corín Tellado y una ridícula lección de vida sobre cosas tóxicas. Ambas son ficciones que funcionan porque apuntan a dos grandes aspiraciones de nuestra especie: el amor eterno y a la posibilidad de cagar al otro antes que el otro lo cague a usted.

El gran mérito del autor de libros de autoayuda no es su capacidad para lo obvio, sino saber que el ser humano es débil y aprovecharse de ello.

Aprovecharse de usted.

No confíe en lo que dice un fulano cualquiera que intenta convencerlo de que todo va a estar bien. Le está vendiendo espejos de colores.

Avívese. Lo están estafando. Nadie, salvo usted (y a veces ni eso) tiene la solución a sus problemas. Menos que menos alguien que no lo conoce.

Piénselo así: si es autoayuda, usted puede resolverlo solo. Si lo que necesita es ayuda – y está claro que es así, sino no gastaría plata en Ari Paluch -, sea serio y honesto consigo mismo, hágase ver por alguien que tenga un título que lo habilite a tratarlo. No es garantía de nada, pero al menos podrá verle la cara.

Y sobre todo hágale un favor al resto del mundo: no intente evangelizar a los demás como si esas porquerías fueran la verdad absoluta.

Es indignante, es molesto y genera muchas, pero muchas ganas de burlarse de usted.

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  1. #1 por Andy el noviembre 26, 2009 - 12:12

    Me parece que sos un poco injusta. Los libros de auto ayuda sí que ayudan a la gente. Son libros de “auto ayuda” del escritor. Sin ellos, el escritor no podría vivir. No me crees? Preguntale a Stamateas, entonces. =)

    • #2 por g. el noviembre 26, 2009 - 12:21

      si, es verdad. esta bien la denominacion. yo voy a ver si saco un libro de autoayuda también. me vendria barbaro.

      • #3 por Flavia el noviembre 27, 2009 - 0:24

        Y dónde lo podríamos comprar cuando lo saques?? … 😛

      • #4 por g. el noviembre 27, 2009 - 1:01

        en todas las librerias, viste q esos libros salen como pan caliente…

  2. #5 por Nadia el diciembre 15, 2009 - 12:55

    Mi hermana una vez me regalo un libro que se llama “Las relaciones personales” de Barbara Powell (Nunca me voy a olvidar ese nombre, es de sexologa) a que mierda se refiere con relaciones personales?. Quizas tengo la solucion arrumbada en mi casa y no la estoy aprovechando. Ja! Nunca lo leí.

    • #6 por g. el diciembre 15, 2009 - 13:13

      pero ademas, debe ser un libro larguiiiiiiisimo, si habla de las relaciones personales asi, en generico.
      beso!

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