decálogo y medio.

Quince pensamientos sueltos – no necesariamente meditados y ciertamente no doctrinarios – acerca de cómo alcanzar la literatura siendo autodidactas.

1. No haga un diario íntimo. El diario es el depósito de anécdotas que le permiten disfrazar y ocultar su verdad en crónicas del tedio. No se tome esta afirmación como algo personal: nos pasa a todos, vivimos demasiado tiempo como para hacer que cada segundo sea interesante.

2. Escriba sus sueños. No los adorne, escríbalos como salgan. No hay nada más absurdo (ni honesto) que el insconsciente, incluso con las abstracciones que realiza para que su limitada parte conciente decodifique. Allí se esconde lo que usted no quiere ver pero debería. Déjelo fluir así, no lo aleje. No le tema, si hay alguna manera de alcanzar la literatura es soltando eso que le da miedo soltar. Luego depure. Use los sueños como disparador.

3. En lo posible escriba sus sueños por la mañana, apenas se despierta. Intente no comunicarse con nadie ni se lave la cara. Despabilarse equivale a borrar las imágenes que le contó la parte que no quiere escuchar despierto.

4. No invente un personaje de sí mismo para mostrarse: no escriba lo que quisiera ser sino lo que ya es y puede conocer. Esas construcciones dejan en claro que usted está mintiendo y no hay nada que mate más la literatura que la mentira.

5. Nunca se realce. No se adore tanto como para escribir sobre usted desde arriba de un pedestal. Ódiese, escríbase desde el odio y el desprecio. Desnúdese, mírese en el espejo de sus miserias. No se justifique. No se defienda. No quiera ser el héroe de sus relatos.

6. Es lo que es y seguro tiene puntos miserables que mostrar. Pero no se pase. No intente ser un escritor de miserias. Usted no es Bukowski, no lo imite. La intención de ser peor de lo que en realidad es denota diseño sin contenido. No invente, transmita. Los hilos sueltos en la escritura (los intentos de impresionar) se deshilachan con velocidad.

7. Los lectores no son sus amigos. Los lectores son personas que no lo conocen y que no tienen ganas de escuchar sus aburridos pormenores cotidianos. Como todos los vínculos, la relación con los lectores se construye. No la fuerce.

8. Ponga el foco fuera. Su mirada tiñe todo lo que observa. De ese modo podrá contar(se) describiendo el modo en que un perro mea un árbol.

9. Si va a hablar sobre usted, hágalo en tercera persona y aléjese lo más posible. Despersonalícese. Evalúe qué tan interesante es el relato y sepa diferenciar las cosas que son solo para sus ojos de las que son para compartir.

10. No crea que la literatura es igual a un proceso de autoanálisis consciente: solo logrará ahorrar en psicólogo, lo cual no está mal pero no le traerá resultados literarios.

11. La catarsis muchas veces no es literatura, aunque la literatura siempre es catarsis. No es una relación simbiótica.

12. Adquiera buen gusto. Sea crítico con su producción. Lea lo suficiente como para comparar. El gusto se educa. Es preferible a veces ser demasiado duro con uno mismo que exponer un relato mal enfocado, que no está listo o que no funciona.

13. Antes de dar a conocer un material léalo como si no lo hubiese escrito usted: si no siente algo, ni lo muestre. Sienta ese calor similar al orgasmo, sienta ganas de llorar o de reír. Si no le pasa ninguna de esas cosas, descarte y vuelva a empezar. Recicle.

14. Nadie será tan sincero con su producción como usted, si desarrolla su capacidad autocrítica. Valore lo que hace pero no lo exalte. No se mienta.

15. Si alguno (o ninguno) de estos puntos le sirve, ignórelos y simplemente siga escribiendo.


Anuncios

, ,

  1. #1 por blopas el octubre 28, 2011 - 12:22

    Ah, el desafío de llegar primero. Me gustaron los puntos, y muy acertado el último.

    Hoy encontré un libro que tenía prácticamente olvidado: “Juan de Mairena” (I y II), de Antonio Machado, Recordaba haber leído un párrafo hace tiempo. Lo encontré, creo que era el que te copio tal cual.

    Escribir para el pueblo -decía mi maestro-, ¡qué más quisiera yo! Deseoso de escribir para el pueblo, aprendí de él cuanto pude, mucho menos, claro está de lo que él sabe. Escribir para el pueblo es escribir para el hombre de nuestra raza, de nuestra tierra, de nuestra habla, tres cosas inagotables que no acabamos nunca de conocer. Escribir para el pueblo es llamarse Cervantes, en España, Shakespeare, en Inglaterra; Tolstoy, en Rusia. Es el milagro de los genios de la palabra. Por eso yo no he pasado de folklorista, aprendiz, a mi modo, de saber popular. Siempre que advirtáis un tono seguro en mis palabras, pensad que os estoy enseñando algo que creo haber aprendido del pueblo.

    No sé si tiene mucho que ver, pero me gustó.

    • #2 por g. el octubre 28, 2011 - 12:32

      el último es el más acertado de todos. es más, el post podría tener solo el último punto y funciona perfecto. mejor que ahora, je.
      muy bueno el fragmento. a qué más se puede aspirar que a escribir para el pueblo, ojalá lo podamos hacer en alguna medida, no como esos monstruos de la literatura, sino como podemos, como nos sale, y desde el fondo de las tripas.
      abrazo,

  2. #3 por Larabi el octubre 28, 2011 - 14:36

    Muy bueno!… me gustaron todos los puntos y coincido en que el último es fundamental. Me reí mucho con la dupla del 5 y el 6…. porque después de leer el 5 dije, listo, seré Bukowski, pero alto ahí, por suerte me atajó el 6 y su consigna: No sea Bukowski… así que bueno, seguiré todos los pasos a ver que sale…
    saludos.

    • #4 por g. el octubre 28, 2011 - 14:41

      gracias larabi querido, no olvides el punto 15 y la introducción, no es una sintesis doctrinaria, por ahi algunos pasos son directamente para descarte, yo los releo y ya con algunos no estoy de acuerdo, je.
      abrazo!

  3. #5 por catartik el octubre 28, 2011 - 21:09

    “Antes de dar a conocer un material léalo como si no lo hubiese escrito usted: si no siente algo, ni lo muestre. Sienta ese calor similar al orgasmo, sienta ganas de llorar o de reír. Si no le pasa ninguna de esas cosas, descarte y vuelva a empezar. Recicle”.
    el que sabe, sabe, y el que no, es psicólogo.
    quiérote.

    • #6 por g. el octubre 30, 2011 - 15:09

      el que sabe sabe y el que no, se pone un blog.
      abrázote.

  4. #7 por Cine Braille el octubre 28, 2011 - 22:27

    Muy buenos todos. Coincido en que el 15 es fundamental: el arte es el único campo en que lo contrario de una verdad puede ser otra verdad, decía Wilde, por lo que no hay recetas.
    Te agregaría uno; no escribir sobre algo que a uno le aburre: escribir sobre lo que uno ama u odia, lo que te produce algo.
    Un beso.

    • #8 por g. el octubre 30, 2011 - 15:10

      como persona que trabaja escribiendo cosas que muchas veces la aburren, no podría estar más de acuerdo. en esos casos se desempolva el oficio y se le da para adelante. la pasión queda para después.
      abrazo,

  5. #9 por micromios el octubre 29, 2011 - 19:14

    “Un escritor necesita tres cosas: experiencia, observación e imaginación” Faulkner
    No sé si seria un resumen.
    De todas maneras creo que escribir ayuda a leer mejor, incluidos el decálogo y medio
    Salut

    • #10 por blopas el octubre 30, 2011 - 15:04

      Sí señor!

    • #11 por g. el octubre 30, 2011 - 15:12

      absolutamente, es valiosísima la posibilidad de pensar la escritura propia y reflexionarla a partir de la lectura de otros, y viceversa. esa sí es una relación simbiótica,
      abrazo carme,

  6. #12 por Tauro el octubre 30, 2011 - 5:46

    Rescato particularmente eso de escribir desde el odio y desde el autodesprecio y sin defensa. Uf!Buena combinación para ahorrarse guita en el terapeuta… ahora si la persona, en su catarsis escribe con un gusto no muy bien educado…, que salte directo al paso 15 y no se lo digamos… Shhh! Sino que autoestima desgraciada… no va a encontrar psicólogo que lo adiestre, pobre santo. Y de ultima Sisifo y eso de “sobre gustos…” le juega a favor.
    Pero para el que quiere entrenar es un muy buen itinerario.
    Besos y salute querida mia!

    • #13 por g. el octubre 30, 2011 - 15:14

      totalmente, me parece que lo más interesante es el ejercicio de que cada uno haga su propio listado, en escritura como en cualquier otra forma de expresión, acerca de la forma artística en sí. es que si uno no se piensa no hay terapia que ayude.
      abrazo, amigo mío.

  7. #14 por Concha Huerta el octubre 31, 2011 - 17:25

    Me gustó tu decálogo. Muy útil. Yo lo ignoro y sigo escribirndo… saludos

    • #15 por g. el octubre 31, 2011 - 17:43

      ésa es la actitud.
      salut!

A %d blogueros les gusta esto: