Entradas etiquetadas como raras historias de amor

telepatía.

A veces me gustaría que me leyeras el pensamiento. Así no tengo que hablar(te) ni escribir(te). Contarte cosas (sin contarte nada) y que entiendas todo, hasta lo que no entiendo yo. Pero mi telepatía es peor que la señal chota de mi celular, así que imaginate. A mi telepatía la entreno cuando estás cerca y […]

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la vio de sopetón aquel domingo.

La vio de sopetón aquel domingo saliendo de la iglesia, toda pía a él lo impresionó, porque volvía de la trasnoche duro como pingo. Ni bien se la cruzó quiso decirle cosas que quedaron atragantadas, palabras en la garganta trabadas ni siquiera el uasap pudo pedirle. Ningún levante, demasiado vino la noche una vez más […]

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los años.

Hace unos días encontramos el auto de juguete favorito de Felipe. Apareció en el jardín, debajo de la rosa china, desenterrado. No sabemos si fue el perro o fueron las lluvias que removieron capas de tierra, una tras otra, hasta que el autito quedó visible. Hablamos acerca de si decirle  o no a Felipe que su […]

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los tacos.

Lo que más recuerdo de Margarita es el taconeo. Hasta me olvidé de su cara, no me resulta fácil reconstruirla, aunque si me mostrás una foto la puedo rearmar en mi cabeza enseguida. Cuando uno ve a alguien que ya murió en una foto no ve sólo la foto, ve a la persona y sus […]

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gatita sexy.

Sebastián saca un paquete de pañuelos de papel de la pila y lo abre. Podría anotarlo para que se lo descuenten del sueldo, pero para qué, si el inventario lo hace él, basta con poner uno menos y que se arreglen para saber dónde está la diferencia. Se seca la frente y la papada y […]

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rojo.

Se miró al espejo y se lavó la cara. Vio su barba colorada y recordó que ya era más gris, y que los espejos mienten. Apuró el paso, lo habían llamado del bar porque hacía varios días que no iba, y el viejo le había cortado diciendo ‘no le puede hacer eso a la nena’. […]

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un día que no sea jueves.

Antes lloraba por las mañanas. Me despertaba con un nudo en la garganta; de hecho, me despertaba el nudo en la garganta. Una cosa casi fisiológica, un despertador triste. Me levantaba sin hacer ruido, todos en casa dormían, me iba al baño, me encerraba ahí y lloraba. Aprendí a llorar en silencio, lloraba callada. Todo […]

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