wallace.

Wallace vende droga en una esquina, vive en un departamento abandonado en un edificio que se viene abajo, con unos pibitos que no tienen edad para vender droga pero ya van a tener, mientras tanto Wallace los obliga a ir al colegio y les compra cosas para comer, los ayuda con la tarea y los cuida. Wallace tiene amigos que venden droga con él, trabajan todos para unos tipos que no tocan la droga pero se quedan con casi toda la plata, cosas del capitalismo. A Wallace lo usan todos: los que compran, los que venden, hasta la cana lo usa, que se enteró de que Wallace últimamente anda perdido, porque entregó a un tipo que les robó la droga a los jefes y al tipo lo mataron feo, lo torturaron, lo quemaron con cigarrillos y le arrancaron un ojo, y dejaron el cadáver debajo de la ventana de Wallace, que lo vio y se dio cuenta de que eso había sido su culpa, que no había pensado en lo que iba a pasar porque para Wallace pensar es un lujo lejano, él vende droga en la esquina nomás, y trata de no meterse con nadie para no terminar muerto también. Ahora Wallace no se puede olvidar del muerto y de la culpa y por eso no sale de la casa, y empezó a consumir él también, pero esas cosas se saben y el que consume ya no sirve para trabajar, no se puede confiar en un adicto, se tiene que pasar del lado de los que esperan que llegue la droga y se gastan lo que no tienen en eso porque para el adicto no hay nada más que inyectarse o aspirar o tomar, el resto es la vida y la vida es una mierda y duele y con la droga te olvidás hasta que te mata y ahí el dolor ya no pesa.

Así que Wallace está consumiendo y no sale de su pieza y la cana se entera y todas las cadenas se rompen por el eslabón más débil, Wallace es chico, recién tiene dieciseis, la cana lo contacta y lo quiere usar para agarrar a los capos, asi que lo sacan del barrio y lo llevan a vivir con una abuela que tiene Wallace en el campo, donde hay grillos que no lo dejan dormir, porque él está acostumbrado a dormir con gritos, tiros y bardo, pero no con grillos, y a la abuela tampoco le interesa tanto Wallace, a Wallace no lo quiere ni la madre, que no se inyecta pero chupa y ni sabe en qué anda el pibe, lo tuvo por tenerlo y lo largó a que se arregle, y se las venía arreglando bien hasta lo del cadáver. Pero a Wallace los grillos no lo dejan dormir y extraña el barrio y los amigos y todas las cosas que conoce así que se escapa y vuelve pero los capos ya saben que es débil, que es sensible y no tiene estómago, ya saben que se quiebra y que sabe cosas. Así que le piden a uno de los amigos de Wallace que se ocupe, y todos saben de qué están hablando pero nadie dice la palabra porque la mafia está llena de eufemismos para tapar la mugre, y el amigo de Wallace, que también es chico pero no es tonto, sabe que ya fue, que no tiene otra, que la alternativa es irse a la mierda y dónde se va a ir, así que una noche él y otro más se lo llevan a Wallace a un lugar donde nadie escuche demasiado y Wallace va porque confía, cómo no va a confiar si son sus hermanos esos pibes, la van viviendo juntos, carne y uña, etcétera etcétera, así que no duda, pensar es para otra gente, para gente que va al colegio, que le importa a alguien, para gente que no tiene que estar vendiendo droga en la esquina para sobrevivir. Cuando ve la pistola que le apunta primero no entiende y después sí, pide piedad y se mea encima pero es matar o morir y pumpumpum, uno en el pecho y dos en la cara, y Wallace ya no vende, Wallace ya no sueña, Wallace ya no es.

DISCLAIMER: esta entrada está basada en una serie que no voy a nombrar porque soy antispoiler, las palabras son mías (si es que uno se puede apropiar de las palabras) pero los hechos no.

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