teatro chino con liquid paper.
Publicado por g. en dolorosas verdades., razones para desear el fin de la especie. el mayo 9, 2012
Telecomandos mentales para pinturas turquesas. Leé las instrucciones frente al espejo y aprendé a desarmar el artefacto perfecto. Una vez salí en la tele. ¿Salí linda? ¿Me viste? Mirá mirá, ando en bicicleta sin manos y me estrello me estrolo me choco me rompo la rodilla y sangra y duele y soplá y alcohol y [...]
gusanos (las angustias).
Publicado por g. en dolorosas verdades., razones para desear el fin de la especie. el abril 17, 2012
A veces me mataría sólo por curiosidad, pero al rato se me pasa. Sueño con gusanos que no se vuelven mariposas ni fabrican seda. Gusanos ciegos y sordos, gusanos blancos, gusanos que comen podredumbre y la regurgitan y la cagan y la devuelven al mundo convertida en cosa útil porque nada se pierde. Gusanos viscosos: [...]
darwin.
Publicado por g. en cosas que pesan., razones para desear el fin de la especie., todo historias. el marzo 22, 2012
El genocidio empezó como empiezan todos los genocidios: nadie se opuso. Al menos, nadie importante. Nada que valiera ocupar la tapa de algún diario de tirada mediana o minutos en un noticiero central. El agua había comenzado a escasear. No alcanzaba para todos y hubo que pensar en matanzas rápidas, muertes limpias, en lugar de [...]
conversaciones con marita.
Publicado por g. en cosas que pasan., todo historias. el marzo 12, 2012
- La cuestión es equilibrar. Siempre me hace lo mismo la boluda ésta. Empieza a hablar por la mitad de los pensamientos y se supone que yo tengo que saber de qué está hablando y contestarle en consecuencia. Tira una así, de la nada, y espera que le pregunte. Un pibe de unos diez años [...]
el maestro.
Publicado por g. en razones para desear el fin de la especie., todo historias. el febrero 16, 2012
El Maestro cobraba por reflexionar. Todas las tardes se sentaba en un banco de la plaza y se quedaba quieto, con la mirada perdida en algo o alguien o la calle, a falta de horizonte. Parecía no estar haciendo nada, pero los que lo conocíamos sabíamos que estaba pensando, pensando, pensando. Se acomodaba al borde del banco, [...]
currículum vitae.
Publicado por g. en dolorosas verdades., razones para desear el fin de la especie. el diciembre 1, 2011
A mi favor debe considerarse (si hay algo digno de consideración) que soy clase media nacida y criada. No soy insensible pero lo otro tampoco. Debe decirse además que soy un miembro valioso de la sociedad y como tal prescindible. Que soy atea por comprobación empírica: descubrí que los dioses a los que rezamos están [...]
un cuento con una vieja*.
Publicado por g. en todo historias. el noviembre 28, 2011
Tengo varios comienzos para un cuento con una vieja. Están ahí, en la pila de cosas incompletas, en la carpeta de pendientes que guardo para cuando estoy en crisis y no se me ocurre nada. La misma carpeta que no abro cuando estoy en crisis porque me deprimiría todavía más leer esos párrafos abandonados en [...]
la mujer de los días perdidos.
Publicado por g. en cosas que pasan., todo historias. el noviembre 16, 2011
Primero perdí un martes. Cuando vi el acolchado con el que me había acostado bien doblado sobre el sillón al lado de la ventana, creí que me había confundido al pensar que estaba puesto o que tal vez lo había sacado en medio de la noche, acalorada. Pensé en calores y en la menopausia y [...]






